martes, 12 de julio de 2011

Predecibles somos todos

Es de público conocimiento que las mujeres somos más enamoradizas, ‘flasheras’ si se quiere, que los hombres. Esto, creo yo, tiene que ver con que el estereotipo femenino en el campo del amor está muy determinado. Sin interferencia, simbología o método de pasos, las minas siempre nos enganchamos.
 Ok, esto puede ser verdad. Si hablo desde la experiencia personal, admito que me es imposible tener chongos. Concibo como chino básico pensar que alguien me hace pasarla bien de viernes a domingo, y el lunes hacemos los dos bomba de humo. A mí siempre me gustan, siempre quiero un mensajito- así sea el famoso manotazo de ahogado de las 4 am, siempre quiero un apodo cariñoso como “mi amor” (hasta ahí igual, tampoco tiren un “bebitus”), siempre quiero una vuelta de tuerca más. Por favor, a no confundirse con querer estar de novia. Eso es un caudal de compromisos y responsabilidades que no todos estamos dispuestos a asumir. Aún si lo estuviéramos, la realidad es que no todos los pibes dan para la relación sólida. Pero bueno, proyectamos y proyectamos y nos hacemos la película casi hasta las lápidas vecinas.
                No quiero hacer de este post uno autobiográfico, vayamos al plano general. Las chicas que son un poco más vivas que yo pueden jugar en igualdad de condiciones con los hombres. En el llano del análisis, ellos la tienen clarísima. Funcionan por objetivos que irían más o menos así (espero me corrijan si me equivoco):
1)      La primera conversación, tratar de encantarnos. Por lo menos sacarnos 2 sonrisas y el número de teléfono.
2)      No dejar caer el encanto, iniciar ellos el segundo contacto que probablemente sea una invitación a salir. Esto seguramente será un día hábil de tarde, para dar la impresión de "Si, es miercoles al mediodía y estoy pensando en vos"
3)      Una vez hooked, dos o tres, hasta cuatro salidas más para que la base se solidifique.
4)      Atinar a irnos del boliche juntos (si somos de frecuentarlos), continuar la cita en su departamento, o hacer de esta cuarta cita una peli casera.
5)      Confiar y rezar para que haya un primer acercamiento a otra zona que no sea la boca. En este encuentro regalar algo como una golosina, o algo que hayan charlado y saben que nos gusta suma bastante. Crear "internas", fundamental.
6)      Sacarse la lotería. Coger. Bueno, ni siquiera hace falta sacarse la lotería, eso era por si salían con una empleada del Quini 6. (¿?)

(Aclaración: De ahora en adelante cuando hable en 'nosotros' , me estaré refieriendo a otras chicas. Yo estoy muy verde para esta teoría todavía) Ahora bien, las estrategias están tan trilladas que ya no nos derretimos así de fácil. La falta de innovación nos permitió crecer en el campo de batalla, porque ahora ustedes también son predecibles. Saben lo que nos va a gustar, entonces actúan de acuerdo a ello. Pero sabemos cómo van a actuar, entonces nos hacemos inmunes.  El cálculo ya no queda en un número redondo.
  Les dimos vuelta tanto el partido que no sólo dejamos de reaccionar ante sus estímulos, sino que los adoptamos, les pintamos las uñas, y los usamos nosotras.

Un post muy girl-power, de alguien que tiene menos conquistas, menos estrategia que Kamchatka contra China en una partida de TEG.