jueves, 6 de octubre de 2011

Comunismo mental?

Quién pudiera un día como hoy escribir sobre otra cosa que no fuera tecnología. Nos dejó un revolucionario en materia de cables, no-cables, formas, tipografías, animación, diseño, industria, y tanto más que desconoceré. Un cálido saludo, maestro Jobs.
           

Ahora, a hacer eso que tanto me gusta: hablar de lo que no sé. Hace unos días me contaron que en España los perros deben - por ley-  llevar un chip inserto en el cuello para ubicarlos en caso de que se pierdan. Un Lo-Jack para canes. Después me quedé divagando con los informantes sobre los cambios tecnológicos. Entre los temas que atravesamos:
Nanotecnología, una creación del hombre tan chica, que es imperceptible a su ojo. Ahhh, la paradoja.
Manipulación de genes, que consiste en modificar a gusto el caudal hereditario de un individuo; ya sea para sanar una enfermedad o usarlo al pobre voluntario como conejillo de indias. Podría (o probablemente ya puede) extenderse a la elección de las cualidades físicas del futuro bebé. Una visionaria Cris Morena cuando compuso “Juguetes para armar” en Chiquititas.
En el 2009, Obama aprueba la investigación de células madre. Y claro, USA no podía quedarse atrás en ningún campo. Resta entonces esperar que todas las que nos comimos de ciencia ficción en los últimos 20 años se remakeen con “Basado en una historia real…” en sus primeros 30 segundos.
También clonación. Ya todos conocemos el caso de la Oveja Dolly, pero qué si hubo algún humano que se multiplicó utilizando este método y no se hizo vox populi? No es tan descabellado pensarlo, o si? Un Juan²…
Llegamos a Internet y ahí nos detuvimos. Toda la información sobre todas las temáticas a un Enter (previa cuota de Fibertel paga) de distancia. Podemos ser eruditos en cualquier tema.
Es imposible sobreestimar esto; también pensar que no tiene proyección, crecimiento futuro.
Un inglés puso sobre la mesa la posibilidad de que en algún momento podamos cargar estos datos en una memory, y meterlas en una ranura que habrá por la sien. Seríamos un pen-drive que camina, básicamente. Interesante, pero hoy me suena a ‘pará man, flashiaste’. Como cuando era chiquita, que pensaba que para el momento que yo manejase, los autos ya iban a volar. Mucho Supersónicos, lo sé.
Retomo. Llegué a casa y le comenté esto a mi compañera de piso @natischijvarg - 155579oleeeeee. Lo vas a tener que conseguir solari.
Antropofílica como es, Nati me dijo que sería contraproducente.”Con la mente humana no se jode” o algo así salió de su boca.

Una banda medio metalera escribió hace un tiempo una canción que se llamó Ignorance is Bliss. La ignorancia es felicidad. Pará, pará, la ignorancia es felicidad?
Pero... siempre algo se sabe. Para no saber, primero hay que saber sobre eso que no se sabe, por lo menos su existencia. El conocimiento y el valor, por más ínfimos que sean, siempre están.
Según estos rockstars, e hilándolo con lo propuesto por mi compa de UK, al sacarnos la memory seríamos felices. Desinformados completamente. NOOOOOO! Qué haríamos los sedientos de conocimiento, los opinólogos, los que tocamos de oído???? Tampoco habría lideres de opinión, o autoridades en un tema u otro. Un comunismo mental.
Volviendo a Nati’s POV, (no te hagas el que no entendiste, wachin) concuerdo en que la mente es lo suficientemente poderosa como para oponer resistencia a tal modificación, pero eso es hoy. Por ahí los Steve Jobs del futuro dejen de meter fichitas en la evolución de las máquinas, y empiecen a jugarle al hombre.

BladeRunner no necesitaría remake.